En pocos días estaremos completando otra vuelta al sol mientras hechos diversos, dolorosos unos, inciertos otros, atropellan el fin de año. 2021 ha sido difícil pero, a pesar de todo, lleno de ganas de seguir adelante en el propósito de materializar sueños y precisar objetivos. La resistencia popular a los intentos gubernamentales de precarizar cada vez mas las condiciones de vida de la población y al violento proceder del gobierno para neutralizarla y acallarla se convirtió en clara expresión de rebeldía social que condujo al retiro de dos proyectos gubernamentales de ley, reforma tributaria y reforma a la salud, y a que la población trabajadora experimentara la velocidad que otorga su acción directa para descubrir y crear nuevas formas de organización y participación directa, cuya ganancia final ha sido el desarrollo de una mayor y mejor conciencia política y ciudadana.

Este fenómeno se ha expresado en muchos escenarios: en el de la salud se gestaron  nuevos movimientos médicos, se fortalecieron las organizaciones de enfermería y de las demás áreas de la salud. Se crearon movimientos convocando desde distintas perspectivas a organizarse y al debate para avanzar hacia el cambio estructural del sistema de salud con la Ley Estatutaria de Salud orientando estas iniciativas y se discute lo que cada sector considera deben ser los contenidos de un nuevo proyecto de ley que dé cuenta del actual SGSSS y derogue el libro 2 de la ley 100 de 1993.

La Comisión por la Reforma del sistema de Salud (CSR), de la cual hace parte la Federación Médica Colombiana (FMC), presentó al público hace 4 meses el Decálogo, que resume los 10 puntos fundamentales que debe tener un sistema de salud e invitó a tenerlos en cuenta para redactar un Proyecto de Ley. El primer borrador ya fue ampliamente discutido en buena parte del territorio nacional y se le hicieron nuevos aportes en la Gran Cumbre por un Nuevo Sistema de Salud a principios de noviembre. Otra expresión del movimiento social, el Pacto por la Salud y la vida, en el que también ha participado la FMC, ha profundizado al respecto y avanza en su propósito; igual hizo hace 3 meses la Academia Nacional de Medicina (ANM) con las organizaciones de las profesiones de la salud al darles a conocer una propuesta de 16 puntos con objeto de llegar a acuerdos que permitan redactar el articulado de un proyecto de ley que reforme el sistema de salud actual. Por su parte, las organizaciones sindicales del sector salud y las centrales de trabajadores han hecho lo propio.

La evolución del debate expresa puntos de vista diferentes que han ido migrando desde reformar la ley 100 hasta desarrollar e implementar la Ley Estatutaria de Salud mediante un cambio estructural profundo del actual sistema de salud, mediante un proyecto de ley ordinaria, propuesta que cada vez toma mas fuerza. Y ahí vamos. El reto es llegar a la nueva legislatura después del próximo debate electoral con un proyecto de ley fuerte, completo, claro y preciso, con el mayor respaldo social y político posible, apoyado en el Congreso de la República por un buen número de parlamentarios, uno de cuyos contenidos  inamovibles sea la eliminación de la intermediación financiera y el mercado de venta de servicios. Es decir, garantizar la salud como derecho fundamental e impedir que siga siendo un negocio. En consecuencia, uno de los puntos acordados en la discusión promovida por la ANM es que “En el Sistema de Salud no deberá haber intermediación financiera”. Es este uno de los 14 acuerdos fundamentales aceptado unánimemente y que hoy ya no tiene discusión. Sin embargo, en el documento divulgado, la propuesta de la conformación del Consejo Nacional de Salud incluye a las EAPB (anteriormente EPS) “(mientras estas entidades persistan)” (sic), punto que la FMC no acepta por reñir abiertamente con el acuerdo fundamental anotado arriba y, en consecuencia, propuso su retiro e insiste en ello, al igual que otros aspectos, todos necesariamente discutibles. Puesto que el documento dado a conocer es el punto de partida, todo él es objeto de discusión para avanzar hasta acordar lo que las posturas de cada quien permitan. Y esto se logra manteniéndose en el sano debate que permita la confrontación y resolución de diferencias. Son 14 acuerdos fundamentales cuyo desarrollo está en elaboración y esperan ser discutidos en profundidad. Ardua tarea que exige claridad respecto al conocimiento y comprensión de la Ley Estatutaria de Salud y su objetivo transformador que significa una estructura totalmente nueva, ajena al mercado y el negocio lucrativo, que responda efectivamente a las necesidades de la población y del medio ambiente para preservar la salud.

Es inocultable que hay diferencias y por eso mismo es necesario continuar dialogando para avanzar. Solo así sabremos hasta donde podemos marchar juntos ¡Bienvenido 2022!

Sergio Isaza Villa, M. D. – Pediatra
Presidente FEDERACIÓN MÉDICA COLOMBIANA